Tener o no un segundo hijo, ¿lo has pensado? Te voy a contar cuál fue mi experiencia a la hora de decidir que quería que la familia creciera.

Baby Creysi

Cuando nació Manu, mi esposo y yo siempre pensamos que ojalá Dios nos diera la bendición de poder darle una hermanita o hermanito.

Siempre estuvo en nuestros planes, pero quise esperar un poco para darle todo el tiempo que necesitaba a mi pequeño Manu. También para sentir que yo estaba lista y para preparar mi cuerpo. 

Sin duda fue algo que deseábamos y que planeamos juntos. Antes de dar el paso en la búsqueda de otro hijo, tanto tú como tu pareja deben ser sinceros sobre si es realmente lo que quieren. 

Particularmente creo que un hermano o hermana es un gran regalo pues se convierte en tu amigo, confidente, compañero y apoyo para toda la vida. Sin embargo, también sé que todos tenemos circunstancias diferentes y que no es una decisión que deba tomarse a la ligera.

No te pierdas: Cómo alimentar la autoestima de los niños

Prepara tu cuerpo

Una vez que tomaste la decisión, el siguiente paso es ir con calma y darte un tiempo para preparar tu cuerpo. Si bien cada mujer es diferente y la etapa del puerperio dura 40 días, yo te recomiendo que vayas poco a poco. Está demostrado que se requiere mínimo un año para volver a tener la fuerza para llevar un embarazo.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda esperar 18 meses y sugiere que intervalos más cortos se asocian con un mayor riesgo para el bebé, incluidos el parto prematuro, el bajo peso al nacer y otras complicaciones pediátricas.

Cada una de nosotras sabe cuándo es el momento, lo podemos sentir, pero no está de más ir con tu ginecólogo, cuidar tu alimentación y tomar vitaminas. Recuerda que no estás sola y que dar vida no es poca cosa. 

No te pierdas: Mamás que trabajan, entre la culpa y el deseo de desarrollo profesional

Una decisión en conjunto

Tener o no un segundo hijo es algo que se decide y se disfruta en pareja. Como te conté, mi esposo y yo lo platicamos y el día que se hizo realidad fue hermoso. 

Me acuerdo que justo el Día del Padre, su segundo Día del padre, Manu y yo le dimos la noticia de que estaba embarazada y que íbamos a tener otro bebecito. Fue muy bonito. Gracias a Dios tuve dos embarazos maravillosos, sin ninguna complicación.  

Y llegó Emiliano. Cuando descubrimos que sería otro niño me encantó. Siempre pensé que iba a ser mamá de niñas y resultó que Dios tenía otros planes para mi, lo cual amo y agradezco infinitamente. Soy la más feliz de ser mamá de dos niños y no necesito nada más. 

Sé que todas las mamás decimos esto, pero me vas a entender porque es cierto, lo único que queremos es que nuestros bebés estén bien, sean sanos, sean almas libres, sean felices y que lleguen a este mundo a transformarlo todo. Lo demás no importa.  

No te pierdas: Cómo tener paciencia con los hijos

Hoy te quiero decir que soy feliz de ser mamá de dos niños hermosos y que voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que sean felices y sean personas de bien, con metas.

Creo que eso es muy importante. Es decir, no hay que darles todo, sino impulsarlos a conseguir las cosas por ellos mismos, a luchar por sus sueños y a nunca rendirse. Te puedo asegurar que, a la larga, nuestros hijos nos van a agradecer mucho más si los enseñas a trabajar con esfuerzo a que les des todo fácil porque el día que salgan al mundo no van a saber cómo luchar por sus sueños. 

Pues bien, así fue como decidimos tener un segundo bebé. Por ahora te puedo decir que queremos que nuestra familia sea solo de cuatro, pero no sé, dice un dicho, “cuéntale tus planes a Dios”… 

Soy Anahí  y te espero en mi próxima columna en Baby Creysi