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Salud

Que el asma no limite la infancia de tus hijos

En algunos casos, cuando no está controlada, puede provocar ataques peligrosos. Afortunadamente estos pueden evitarse.

Por José Ángel Araujo

El asma es la enfermedad pulmonar crónica más común en los niños. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en Estados Unidos afecta a aproximadamente a 6 millones de pequeños, mientras que en México, de acuerdo con el artículo titulado “El asma infantil: un importante problema de salud pública”, el doctor Albino Barraza Villarreal señala que se ubica dentro de las primeras 20 causas de enfermedad, y del total de casos registrados, cerca del 30% se presenta en el grupo de 5 a 14 años de edad (población escolar)

El asma es un trastorno inflamatorio crónico de las vías respiratorias, que lleva a episodios recurrentes de sibilancias, disnea, sensación de opresión torácica y tos.

En un artículo de la Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM, se explica que el asma se considera un problema de salud pública en diversos países, cuya prevalencia entre los niños y adultos varía del 1 al 18 por ciento en diferentes partes del mundo, con una mortalidad de aproximadamente 250 mil personas por año. 

Nadie sabe exactamente por qué algunas personas desarrollan asma. Los expertos opinan que podría ser una combinación de factores ambientales y genética, puede tratarse de algo hereditario y también es común que personas con sobrepeso la padezcan.

El asma mal controlado y no diagnosticado en las niñas y niños puede resultar en viajes a la sala de emergencias, hospitalizaciones, días laborales perdidos para los padres y sufrimiento que muchos niños pequeños no pueden expresar.

Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología.

Un padecimiento que se puede controlar

De acuerdo con los resultados publicados por el Estudio Internacional de Asma y Alergia en Niños (International Study of Asthma and Allergies in Childhood, ISAAC) se reporta que, en nuestro país, la prevalencia promedio es del 8%, y una mayor prevalencia en las ciudades cercanas al Golfo de México. 

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce al asma como un problema de salud pública, dicha enfermedad se diagnostica y trata menos de lo que se debería. 

A pesar de ser un padecimiento que puede controlarse, “el asma es una de las 10 primeras causas de atención en los servicios de urgencias y de consulta externa en México, esto debido a la falta de diagnóstico y control adecuado de las personas que padecen esta enfermedad, siendo los niños la población más afectada”, señala la neumóloga Catalina Casillas del Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga.

El asma no dificulta la respiración todo el tiempo, solo a veces. Esto sucede porque las vías respiratorias se irritan más de lo normal. Cuando esto sucede, se denomina “brote” o “ataque” de asma.

Reconociendo los síntomas

De acuerdo con el doctor Francisco Cuevas, neumólogo pediatra del Instituto Nacional de Pediatría, es importante hacer un manejo correcto de la enfermedad para lograr un control óptimo, y enfatiza que “seguir el tratamiento inapropiado puede, incluso, llevarlos a la muerte”. 

Los papás de niños y niñas con asma deben saber que los signos y síntomas comunes incluyen:

  • Tos frecuente que empeora cuando los pequeños tienen una infección viral. Generalmente ocurre mientras duermen o es provocada por el ejercicio o el aire frío.
  • Silbido al exhalar (sibilancias).
  • Dificultad para respirar.
  • Congestión u opresión en el pecho.

El asma infantil también puede causar:

  • Problemas para dormir debido a dificultad para respirar, tos o sibilancias.
  • Ataques de tos o sibilancias que empeoran con un resfriado o gripe.
  • Retraso en la recuperación o bronquitis después de una infección respiratoria.
  • Dificultad para respirar que dificulta el juego o el ejercicio.
  • Fatiga, que puede deberse a la falta de sueño.

El doctor Francisco Cuevas recomienda que el menor no suprima sus actividades o haga una vida diferente a la demás, como es común verlo, cuando al niño o niña no se le permite jugar para que no tenga ataques de asma. 

Y mucho cuidado con los errores en el tratamiento. El neumólogo pediatra explica que el uso indiscriminado de medicamentos de rescate puede tener consecuencias, como un mayor riesgo de ataques de asma (exacerbaciones), hospitalizaciones, visitas a urgencias, disminución de la función pulmonar e incremento en la respuesta alérgica e inflamatoria de las vías respiratorias y todo esto puede conducirlos a la muerte.

Una de las recomendaciones que el Comité Científico de Expertos Internacionales publicó en 2019 es no iniciar el tratamiento del asma con medicamentos de rescate.

Prevención de exacerbaciones

Planificar cuidadosamente y evitar los desencadenantes del asma son las mejores formas de prevenir los ataques de asma. La Clínica Mayo comparte una serie de recomendaciones para que los niños puedan tener una vida feliz y sin preocupaciones:

  • Evitar la exposición a los desencadenantes del asma. 
  • No permitir que fumen cerca de tu hijo o hija. La exposición al humo del tabaco es un factor de riesgo y desencadenante importante del asma infantil.
  • Animarlo a mantenerse activo. Siempre que el asma de tu hijo esté bien controlada, la actividad física regular puede ayudar a que los pulmones funcionen de manera más eficiente.
  • Consultar al médico cuando sea necesario. La visita con el especialista de manera regular es muy importante. No ignores las señales, pues el asma podría no estar bajo control. Una de estas es la necesidad de usar un inhalador de alivio rápido con demasiada frecuencia.
  • Ajustar el tratamiento para mantener los síntomas bajo control, pues el asma cambia con el tiempo.
  • Ayudarle a mantener un peso saludable. El sobrepeso puede empeorar los síntomas del asma.
  • Mantener la acidez estomacal bajo control. El reflujo ácido o la acidez estomacal severa (enfermedad por reflujo gastroesofágico o ERGE) pueden empeorar los síntomas del asma. 

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Dudas de los niños (y cómo responderlas)

¿Qué es el asma?

El asma es un problema de salud que dificulta la respiración. Esto sucede porque las vías respiratorias de los pulmones se hinchan, se llenan de moco y se hacen más pequeñas. Puede sentirse como respirar a través de un popote.

¿Qué causa el asma?

Nadie sabe realmente por qué los niños tienen asma, pero puede ser hereditario. Eso significa que alguno de tus papás, hermanos u otro pariente tiene asma o la tuvo cuando era pequeño.

¿Qué sucede con el asma?

En el día llevas aire a tu pulmón miles de veces. Normalmente, al inhalar el aire entra por la nariz o la boca y luego va a la tráquea, también llamada tráquea. Desde allí, el aire viaja a los pulmones a través de los tubos respiratorios. Y luego lo mismo, pero de reversa, al exhalar. Con el asma, la respiración se vuelve más difícil porque las vías respiratorias se estrechan, se hinchan y se llenan de moco. Esto dificulta el paso del aire.

¿Qué causa un ataque de asma?

Las cosas que pueden provocar un brote de asma se denominan “desencadenantes”. Los comunes pueden ser:

  • Inhalar cosas que te causan alergias (llamadas alérgenos), como polvo, polen, caspa de animales y moho.
  • Inhalar cosas que irritan las vías respiratorias, como el humo del cigarrillo, el perfume y el polvo del gis.
  • Infecciones, como un resfriado o la gripe.
  • Respirar aire frío

¿Cómo se trata el asma?

Cuidar el asma significa hacer dos cosas: evitar las cosas que causan los ataques y tomar medicamentos si el doctor te las prescribe.

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¿El asma desaparece alguna vez?

¡Sí! Muchos niños descubren que su asma desaparece o se vuelve menos grave a medida que crecen. Algunos médicos creen que esto sucede porque las vías respiratorias se ensanchan a medida que los menores crecen. Con más espacio en las vías respiratorias, el aire entra y sale más fácilmente.

Algunas personas adultas tienen asma, pero eso no ha impedido que sean, por ejemplo, atletas de élite, ya que su asma está controlada.

Si tu hijo o hija tiene asma, no está solo. Muchos niños la padecen y muchos toman medicamentos para ayudarlos a respirar mejor. Con los medicamentos y el plan de atención adecuados, el asma no le impedirá jugar y ser feliz.

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