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Pequeños traviesos

Enseñar dos o más idiomas a tu niña o niño tiene sus ventajas

La mejor etapa para aprender una segunda lengua es en la infancia. Al ser bilingüe se desarrollan las habilidades cognitivas y se fortalece la capacidad mental para resolver problemas.

Por Nayeli Rueda

Para que tu niña o niño sea capaz de dominar su idioma natal y una lengua extranjera, es muy importante que, desde bebé, o a edades muy tempranas, tenga contacto con el idioma que quieras que hable.

Aprender una segunda lengua, además de la materna, otorga a los niños “plasticidad cerebral” y les permite que desarrollen habilidades cognitivas y verbales. También, “mejora la reserva de conocimiento, la velocidad de procesamiento mental y la flexibilidad cognitiva, lo cual repercute en una mayor eficiencia de las funciones ejecutivas y capacidad de análisis”, señala el neurólogo Felipe Vega Boada, académico del Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Ser bilingüe trae muchos beneficios, pues durante el proceso de aprendizaje:

  • Se estimulan las áreas neuronales que fortalecen al cerebro y se favorece el crecimiento de la corteza y de la sustancia blanca, lo que mejora las interconexiones y su funcionamiento.
  • El cerebro logra modificaciones anatómicas en las áreas que utiliza, es decir, crecen más y se hacen más fuertes.

Esto dice la ciencia

Las investigaciones demuestran que el cerebro de una persona bilingüe es diferente en cuanto a fisiología y funcionalidad comparado con el de una persona monolingüe. Pero “esto no significa que unos sean más inteligentes que otros, sino únicamente que las personas que hablan más de dos idiomas tienen mayor capacidad y habilidad para la resolución de problemas”, apunta Vega Boada.

Asimismo, debido a que mejoran las interconexiones hemisféricas –agilizando las funciones ejecutivas y analíticas del pensamiento–, la persona que aprende una segunda lengua tiene una mayor concentración y mejor memoria. 

La edad ideal para aprender otro idioma

Mientras más pequeño sea un niño es mejor. Lo recomendable es que tu hijo se familiarice con una lengua extranjera antes de los 10 años: “se ha demostrado con estudios estructurales que las áreas involucradas en el aprendizaje de una nueva lengua tienen mayores cambios en este periodo y otorga a los niños una mayor facilidad para aprender y familiarizarse con otro idioma”, apunta Vega Boada. 

Sin embargo, si tu hijo es más grande ¡no te preocupes!, nunca es tarde para aprender. Eso sí, después de esta edad podría ser un aprendizaje más académico y lento, y es probable que no lo hable con la misma naturalidad que su lengua materna.

También toma en cuenta que aprender y dominar otro idioma dependerá mucho de que expongas a tu hijo a la vida y cultural de otro país, y de que interactúe con gente que hable esa lengua. 

La organización Kids Health recomienda utilizar diversos materiales didácticos para enseñar una segunda lengua a los niños y las niñas. Por ejemplo:

  • Utilizar videojuegos, videos, música y juguetes parlantes.
  • Procurar leer junto con tu hijo libros bilingües y ver caricaturas animadas en el idioma que quieras que aprenda.
  • Dejar que escuche a cantantes en otra lengua.
  • Utilizar rimas, canciones y juegos, sobre todo con niños muy pequeños.
  • Permitir que aprenda en una escuela de manera formal ese idioma.
  • Motivar a tus hijos a visitar en verano a parientes que hablan otro idioma.
  • Fomentar que haga amigos en el extranjero.

Lo recomendable es que tu hijo o hija se familiarice con una lengua extranjera antes de los 10 años, etapa en la que tienen una mayor facilidad para aprender y familiarizarse con otro idioma.

Neurólogo Felipe Vega Boada

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