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Pequeños traviesos

Aprender a tocar un instrumento en la infancia otorga muchos beneficios

Cuando expones a un niño o niña a la música y lo motivas a aprender a tocar un instrumento, no solo fomentas habilidades para la vida, también lo ayudas a descubrir y potenciar sus capacidades.

Por Nayeli Rueda

Si quieres que tu hijo o hija aprenda a tocar un instrumento, pero piensas que es muy pequeño y prefieres esperar a que esté más grandecito, quizá debas saber que la música es un arte que tiene muchos beneficios a cualquier edad: nos motiva, hace sentir felices, potencia nuestra concentración y mejora la psicomotricidad.

La música también es una herramienta para educar a las niñas y los niños y “una buena aliada para fomentar buenos hábitos como el respeto, la disciplina, la responsabilidad y la constancia, entre otros”, comenta Miss Ele Castro, directora de Musicando Escuela de Música para niños.

Inculcar a los pequeños el amor por la música y motivarlos a tocar un instrumento hará que aprendan a tomar mejores decisiones y que sean más tolerantes a la frustración, agrega la experta.

Y si el gusto por la música se fomenta desde la infancia, en compañía de los padres, se fortalecerán los vínculos. Un pequeño puede comenzar con clases entre los tres y los cuatro años. 

Es probable que en casa no haya ningún instrumento, pero si alguno de los padres tuvo o tiene el interés por tocar, por ejemplo, el ukulele, la guitarra o el piano, “sería un momento propicio para aprender a hacerlo junto con su niña o niño”, recomienda la maestra.

“Un niño que toca un instrumento tiene la posibilidad de encontrar armonía en su mente, cuerpo y alma”.

Miss Ele, maestra de música para niños.

Beneficios innumerables

Tocar un instrumento ayuda a potenciar las capacidades de los infantes y a fomentar habilidades para la vida. Incluso, hay niños que pueden llegar a ser más empáticos, sociables y felices.

La música estimula los dos hemisferios del cerebro: el derecho (el creativo), y el izquierdo (racional). Cuando un niño practica un instrumento se “encienden” todas las partes de su cerebro.

Si está cantando o creando un sonido musical, se tejen puentes neuronales extra, más densos que en el resto de los niños. Y estos pequeños “tendrán mayor facilidad para las matemáticas, el aprendizaje de otro idioma o cualquier tipo de concepto abstracto”, enfatiza Ele Castro, quien señala otros beneficios:

  • Promueve la capacidad de concentración. 
  • Ayuda a tener buena memoria.
  • Permite el desarrollo de habilidades motrices y la coordinación. 
  • Potencia la creatividad.
  • Estimula la inteligencia.

Platón decía que “el ritmo y la armonía descienden a todas las zonas del alma, otorgando la gracia de cuerpo y mente que solo se encuentra en quien ha sido educado de manera correcta”, de acuerdo con el documento “La influencia de la música en el aprendizaje: un estudio cuasi experimental”, de Lucila Martínez y Armando Lozano.

¿Cómo elegir el instrumento?

Los padres deben orientar y ayudar a su hijo o hija a elegir el instrumento, pero siempre recordando que “no se lo vas a imponer, sino a motivar su aprendizaje”, enfatiza Castro.

Teniendo en cuenta esto, si quieres que tu pequeño aprenda a tocar un instrumento musical, la maestra te comparte algunos consejos para que elijan el más adecuado:

  • Piensa en la música que escuchan. Si les gusta la música clásica, habrá que pensar en un violín o en un chelo, pero si les gusta el rock, lo ideal será una batería o guitarra eléctrica.
  • Revisa tu bolsillo. Considera cuánto piensas gastar y agrégalo a tu presupuesto, pues los precios de un instrumento musical pueden variar.
  • Reflexiona sobre el espacio que habitas. Tal vez quieras aprender a tocar piano, pero si vives en un departamento pequeño y no cabe, es preferible pensar en un instrumento más pequeño.
  • Pregúntate si el instrumento que quieren es muy ruidoso. Tal vez te guste el rock y quieras una batería, pero esa idea no puede gustar a tus vecinos. 

Un estudio publicado en la revista científica Frontiers in Neuroscience demostró que los niños que tocan algún instrumento musical presentan mejor atención y buena capacidad de memoria.

Te recomendamos leer: Estrategias para estimular la creatividad de tus pequeños.

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