Síguenos

 

BabyCreysi
Shutterstock

Pequeños traviesos

Habla con tu hijo sobre su discapacidad desde el amor

Si no sabes cuándo y cómo decirle a tu niña o niño que tiene una discapacidad, te damos algunas sugerencias y te decimos por qué es importante hacerlo.

Por Nayeli Rueda

Hablar con tu hijo sobre la discapacidad que lo va a acompañar durante toda su vida puede ser una situación que no sepas ni cuándo ni cómo afrontar. Sin embargo, es algo que algunos expertos recomiendan hacer cuando el niño o niña aún es pequeño.

Dependiendo de su edad y madurez, los padres deben procurar hablar con toda naturalidad sobre las diferencias y diversidad que existen entre las personas y, sobre todo, explicarle al niño o a la niña sobre su condición “sin asustarlo”, señala la psicóloga Yoyce Vanegas Ortiz, del Centro de Atención a la Discapacidad Infantil.

Los menores son muy perceptivos, y desde chiquitos pueden sentirse extraños o diferentes a las demás personas. Entonces, habrá que explicarles con toda naturalidad que todos somos diferentes y que no es malo, que “en el mundo no existe una persona igual a otra, sino que todos somos únicos”, enfatiza la maestrante en educación especial.

Te recomendamos: Esta es la situación de los niños con discapacidad en México.

“La frase de que todos somos iguales no me gusta porque en realidad los seres humanos somos regulares, comunes o típicos, pero no somos iguales”.

Yoyce Vanegas Ortiz, experta en educación especial.

¿Cómo hacerlo?

Habrá niñas o niños que no tengan mucha conciencia de su condición y quizá no hagan preguntas. Pero otros pequeños comenzarán a indagar por qué no pueden correr, cuándo van a poder caminar, por qué no pueden pronunciar las palabras, etcétera.

No esperes a que tu hijo sea mayor de edad para sentarte y tener una plática “solemne” al respecto. Por el contrario, que sea una charla que surja de manera informal en el día a día, que sea algo muy natural, recomienda la experta.

Uno de los requisitos para que los padres hablen con un hijo sobre su discapacidad es que estén informados sobre la condición que tiene su niña o niño y así evitar desinformar o dar información distorsionada: “entre más documentado esté una mamá o un papá, más poder y control tendrá sobre la situación”, señala Vanegas Ortiz.

Conforme crece un pequeño, y a lo largo de las etapas de su infancia, procuren leer libros y ver películas que hablen sobre la discapacidad que tiene. Aprovecha esos momentos para preguntarle qué piensa sobre esa condición y cómo se siente vivirla.

Personas con oportunidades y desafíos

Es muy importante hablar desde el amor con los niños que tienen alguna discapacidad: “que se sientan amados y protegidos; que los hijos aprendan a aceptarse y amarse, pero también a reconocer que, al igual que toda la humanidad, tienen fortalezas y debilidades”.

Los padres y la sociedad en general debemos trabajar para que los niños con discapacidad crezcan conscientes de que tienen retos. Fortalezcamos a estos pequeños para que luchen y hagan valer sus derechos y “sepan cómo reaccionar ante gente que a veces no llega a comprender lo que están viviendo”.

Busca un grupo o asociación para que tu niña o niño pueda platicar sobre su discapacidad y expresar sus temores y, a su vez, toda la familia pueda fortalecerse emocionalmente.

Te recomendamos: Ser niño y tener un hermano con discapacidad.

Diariamente las niñas y niños con alguna discapacidad se enfrentan a actitudes negativas, estereotipos, estigma, violencia, abuso y aislamiento; así como a la falta de políticas y leyes adecuadas, lo mismo que a escasas oportunidades educativas y económicas.

UNICEF

Guardar silencio no ayuda

Cuando los padres prefieren callar la condición de su hijo por miedo a lastimarlo, este pequeño puede crecer con dudas. No es lo más recomendable porque, si el niño comienza a convivir con sus pares, es común que escuche comentarios sobre su persona o que le pregunten, y puede pensar que lo que tiene es muy malo o grave.

Al no tener el nombre de su discapacidad y no saber por qué asiste a terapias o a lugares a los que no todos los niños van, puede llegar a sentirse confundido. “Callar sobre su condición puede lastimar su autoestima y afectarlo emocionalmente”, menciona la psicóloga.

Por el contrario, “si un niño aprende a aceptarse y reconocer sus fortalezas se sentirá orgulloso de ser quién es. Entonces, un comentario negativo no le afectará porque tendrá claro que su condición no lo define y tampoco lo limita”, concluye la experta.

Te recomendamos: Ser mujer y tener una discapacidad es vivir múltiple discriminación.

Publicidad