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Foto de Lina Kivaka en Pexels

Pequeños traviesos

Así puedes acercar a tus hijos e hijas a la lectura

La lectura es una actividad central durante la infancia, pues potencializa el desarrollo infantil. Te decimos cómo ayudar a tu hijo a interesarse por ella.

Por Ollin Islas

No es ninguna novedad que, en México, la lectura es una actividad rezagada, si es que comparamos las estadísticas con otros países. Según el último Módulo de Lectura, realizado en 2020 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en nuestro país se leen, en promedio, solamente 3.4 libros al año. Estas cifras sobre la lectura reflejan no solo la realidad de los adultos, sino también de la infancia.

No existen datos precisos sobre los hábitos de lectura de niños menores de 12 años. Sabemos que, en promedio, los pequeños inician con la lectoescritura alrededor de los seis años, sin embargo, acercarlos e interesarlos por los libros es un proceso que puede comenzar desde que son bebés. De hecho, organizaciones como la UNESCO han mencionado en diversas ocasiones que la lectura es una actividad central durante la infancia, pues potencializa el desarrollo infantil y nutre y fomenta las relaciones entre adultos y bebés. Así que si tu hijo es pequeño, estás en el momento perfecto.

Los libros: amores para toda la vida

Dijo el autor Stephen King que “los libros son una incomparable magia portátil”. Y pocas cosas se llevan mejor de la mano que la infancia y la magia. Estefanía Herman, pedagoga, asegura que “la lectura es enriquecedora desde temprana edad para el proceso cognitivo y desarrollo emocional de los niños. Los pequeños lectores tendrán la oportunidad de interactuar en mundos fantásticos donde su imaginación será explotada al máximo”.

La estimulación de la imaginación es un tema crucial en esta etapa de la vida; por ello, incluir los libros en la infancia no solo es positivo sino indispensable. “Esta actividad los ayudará al momento de estudiar y razonar, ya que poseer conocimientos básicos no lo es todo. Además, la lectura implica comprender, pues tenemos que llevar nuestro entendimiento al plano del escritor”, asegura Herman.

La lectura les ofrece beneficios a los pequeños, incluso antes de desarrollar la lectoescritura. Los bebés, por ejemplo, pueden experimentar con libros de tela que tienen dibujos, sonidos y texturas, lo cual estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales. Por su parte, al escuchar las lectura de sus padres, los niños mayores, que comienzan a adquirir el lenguaje hablado, se habituarán a las palabras y sus sonidos con mayor facilidad, lo cual puede ayudarles a expresarse más rápidamente.

Los pequeños lectores tendrán la oportunidad de interactuar en mundos fantásticos donde su imaginación será explotada al máximo.

Un beneficio indiscutible de la lectura en la primera infancia es que fortalece el vínculo entre padres e hijos. Si los padres acostumbran a sus pequeños a leerles un cuento antes de dormir o en cualquier momento del día, fomentarán su interés y propiciarán que se asocie la lectura con un momento de atención, cariño y cuidado que los pequeños atesorarán durante toda la vida.

Tips para acercar a tus hijos a la lectura

Por mucho que deseemos que lean, es muy importante que no obliguemos a los niños a hacerlo. Utilizar métodos coercitivos para incentivar la lectura puede darnos el resultado contrario. Lo ideal es que siempre intentes acercarlos con amor, amabilidad y respeto.

Estefanía Herman sugiere:

  • Predicar con el ejemplo. Es más fácil acercar a tus pequeños a la lectura si ella les resulta familiar. Lee, ten libros, cuéntales sobre los temas que te interesa leer y pregunta cuáles les agradan a ellos.
  • Lean juntos. Procura tener siempre una hora en la que compartan la lectura. Es vital que nadie interrumpa este momento y que, al leer, seas lo más divertida y expresiva posible. Déjalo preguntar, reír, actuar. ¡La lectura debe ser un gozo para todos!
  • Dale libros que le interesen. Un error muy común es que los padres ofrecen los libros que ellos creen que sus hijos deben leer y no los que en realidad ellos desean explorar. ¿Les gustan los cómics? ¡Genial, dáselos! Muchas lectoras compulsivas comenzamos leyendo La Pequeña Lulú.
  • Llévalo a bibliotecas, librerías y ferias del libro. Las bibliotecas infantiles son recintos hermosos que permiten que los niños lean tirados en la alfombra y exploren libros con todo tipo de formas, colores e historias. Lo mismo ocurre con muchas librerías y ferias del libro. ¡Convierte la compra de libros en un ritual familiar!

Te recomendamos: 15 fascinantes libros para la biblioteca de tus niños y niñas.

Si lees cuentos a tus hijos, asociarán la lectura con un momento de atención, cariño y cuidado, que atesorarán durante toda la vida.

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