Síguenos

 

BabyCreysi
Shutterstock

Pequeños traviesos

Estrategias para ejercitar la atención de tu hijos

El juego es una excelente forma de ejercitar la atención y concentración de los menores. No es que sean “distraídos”: su naturaleza es estar en movimiento.

Por Nayeli Rueda

Nos angustiamos porque los hijos se distraen en clase, porque no ponen atención cuando les pedimos que guarden sus juguetes o porque tampoco se concentran a la hora de hacer la tarea. Sin embargo, debes saber que las niñas y niños tienen tiempos de atención y concentración cortos.

La atención y la concentración en los niños no es igual a la de los adultos, y estas capacidades se aprenden a través del juego, así que podemos ayudarlos a ejercitarlas y potenciarlas.

Hay muchas actividades que los padres pueden realizar en familia para ayudar a sus niños y niñas a fomentar su atención y concentración con el fin de adquirir conocimientos, señala la psicóloga Diana Rodríguez, terapeuta de Elige ser feliz.

Algunas son:

  • Contar cuentos de acuerdo con la edad.
  • Conversar con los hijos.
  • Hacer manualidades.
  • Dibujar juntos.
  • Jugar con globos.
  • Practicar juegos como “Simón dice”, “A las estatuas de marfil”, etcétera.

¿Niño “distraído”?

Antes de etiquetar a tu hijo de ser distraído, hazte una autoevaluación: ¿Cuántas veces a la semana le lees un cuento? ¿Has hecho alguna manualidad con él en los últimos días? ¿Qué juegos de mesa han jugado juntos?

De acuerdo con el Centro sobre desarrollo Infantil de la Universidad de Harvard, en la infancia, las interacciones con adultos ayudan a los bebés a centrar la atención, construir memoria de trabajo y gestionar las reacciones a experiencias estimulantes.

A través del juego creativo, los juegos y los deberes, los niños practican la integración de su atención, su memoria de trabajo y su autocontrol para dar apoyo a la planificación, a la resolución flexible de problemas y al compromiso sostenido.

Por lo general, el tiempo de concentración de las niñas y niños, para una actividad en específico, dependerá de su edad, explica la psicóloga Diana Rodríguez.

  • A los tres años: entre 10 y 15 minutos.
  • A los cuatro años: 20 minutos.
  • A los cinco años: 25 minutos.
  • A los seis años: 30 minutos.

Evita distractores

Diana Rodríguez, especialista en problemas de aprendizaje, enfatiza que no hay que dar por hecho que los niños no ponen atención, pues en casa, y con sus clases virtuales o a través de la televisión, los estímulos pueden aumentar; “hay más distractores que dificultan su atención y concentración”.

Asimismo, aclara que es prácticamente imposible que un niño permanezca cinco horas seguidas sentado. Las niñas y niños de entre tres y ocho años necesitan 10 minutos de activación motriz, cantando o escuchando una canción.

Hay que ofrecerles espacios en donde se sientan libres de explorar sus alcances creativos, porque “jugar es una buena alternativa para fomentar la atención, la concentración y el establecimiento de reglas en casa”, apunta la psicoterapeuta.

Asimismo, recomienda algunas estrategias para propiciar la atención y concentración durante las clases escolares de los niños en casa:

  • Hacer pausas activas entre clases. Sobre todo si son niños de tres a cinco años. “El movimiento y la libertad de cantar o hablar despiertan su motivación y ánimo”.
  • Escoger una habitación que sea silenciosa con buena iluminación, de preferencia natural.
  • Ofrecer materiales que disminuyan una posible angustia y que puedan ayudar a regularlo, como masa, plastilina o una pelota antiestrés.
  • Tener una postura adecuada. Al estar sentado, tu hijo debe tener los pies en el piso y la espalda recta. Sus materiales deben estar a la altura de su pecho y sus antebrazos deben poder recargarse con comodidad en la mesa para escribir o manipular objetos.

Diana Rodríguez señala que si los pies le cuelgan, el niño o niña no va a prestar atención. “Tampoco esperes que esté atento si su espalda está totalmente curva. O si está echada hacia adelante”.

Si tu hija o hijo no permanece quieto en la silla durante sus clases, intenta que esté sentado en una pelota de pilates de su tamaño. Recuerda que los pies deben tocar el piso. Si lo prefieres, puedes colocar bajo ellos un tapete con diferentes texturas (o una bandeja con arena suave). Incluso, puedes ponerle calcetines con textura, esto va a canalizar la necesidad de moverse y pararse, provocando que la atención vuelva constantemente a lo que necesita.

La motricidad de las niñas y niños está relacionada con el lenguaje y con los procesos cognitivos de atención y concentración. Necesitan moverse para aprender.

Diana Rodríguez, psicóloga de Eligeserfeliz.mx
Publicidad