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Especial Día del Padre

La salud de papá es muy importante

Los hombres mueren, en promedio, seis años antes que las mujeres por razones mayormente prevenibles. Papás, es momento de tomar medidas para llevar una vida más saludable, feliz y larga.

Por José Angel Araujo 

Lo que un hombre hace a lo largo de su vida impacta en su salud. Malos hábitos como el sedentarismo, fumar, beber o comer mal pueden tener consecuencias en su organismo y, cuando se trata de papá, esto puede ser determinante en la vida de sus hijos.

Al gozar de una buena salud, cualquier persona puede celebrar una vida larga y saludable para compartirla con las personas que más ama en la vida. Por eso, además de una celebración, el Día del Padre es un recordatorio para papás sobre el autocuidado, un acto de amor propio y por sus familias.

Según datos del INEGI, aunque la esperanza de vida ha aumentado considerablemente, los hombres viven menos. Para 2019, el promedio de vida en los mexicanos era de 78 años para las mujeres y 72 años para los hombres. 

De acuerdo con el epidemiólogo Guillermo Caballero Olín, del IMSS Nuevo León, esto es porque no existe una cultura orientada a la prevención entre los hombres y “solo acuden al médico cuando hay un síntoma que pudiera producir un deterioro marcado en su estado físico y esto demora el diagnóstico oportuno de padecimientos”.

La esperanza de vida de los hombres en la región de las Américas es 5.8 años inferior a la de las mujeres, en parte porque las expectativas sociales contribuyen a comportamientos arriesgados.

Organización Panamericana de la Salud

Hasta los superhéroes se enferman

La salud masculina todavía es un tabú. La mayoría de los hombres debería prestar más atención a su salud. En comparación con las mujeres, ellos son más propensos a fumar y beber; tomar decisiones poco saludables o riesgosas; retrasar chequeos regulares y atención médica. También hay afecciones de salud que afectan solamente a los hombres, como el cáncer de próstata que, según refiere el Instituto Nacional de Salud Pública, representa el tipo de cáncer con mayor incidencia y la primera causa de mortalidad en hombres mayores de 60 años en el país. 

Estudios realizados en 2017 por el centro de cirugía ambulatoria del ISSSTE señalan que en México los hombres son más despreocupados de su salud, ya sea por un tema de machismo y desconocimiento o porque, para algunos, enfermarse significa debilidad en su hombría. Por la misma razón, los hombres acuden a consulta médica con menos frecuencia que las mujeres. El estudio también señala que del total de las consultas externas en instituciones públicas de salud, solo el 34% fueron para hombres.

Luz María Moreno Tetlacuilo, del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM explica que esta situación se debe, entre otras razones, a que los hombres consideran que los problemas de salud son una amenaza a su masculinidad. “Tiene que ver con los estereotipos de género: a los hombres se les enseña a ser fuertes y no mostrarse vulnerables”.

La también especialista en estudios de género y salud indica que para ellos acudir a los servicios de salud significa ser frágiles y lo consideran cosa de mujeres. Aceptarse enfermos implicaría menor autoridad ante la familia y la sociedad, un atentado a su masculinidad, aun cuando los principales riesgos de la salud masculina pueden prevenirse y tratarse con un diagnóstico oportuno.

La doctora Moreno Tetlacuilo señala que en el campo laboral tampoco hay apoyo para ellos, y esto también es una barrera para su autocuidado. “Debido a los estereotipos de la masculinidad, se les otorgan menos permisos para asistir a consulta médica; a eso se aúna que tienen menos conocimiento sobre su salud, a diferencia de las mujeres, quienes por lo general son asignadas socialmente como cuidadoras de la familia”.

Te recomendamos leer: Es tiempo de superar la masculinidad tradicional.

“Muchas veces por no verse vulnerables ellos no dicen que se encuentran enfermos hasta cuando el padecimiento está muy avanzado, en situación grave y requieren ser hospitalizados, por lo tanto, también hacen un mayor uso de los servicios quirúrgicos”.

Luz María Moreno Tetlacuilo, especialista en estudios de género y salud.

Larga vida a papá

El doctor Fernando Castilleja, director de Bienestar y Prevención de TecSalud, explica que debido a algunas diferencias biológicas hay algunas enfermedades que afectan más a los hombres, como los padecimientos cardiovasculares, la hepatitis etílica, cirrosis hepática, cáncer de pulmón o el cáncer de próstata.

Para evitar tener complicaciones en la salud y tener una vida larga, funcional y disfrutable, los especialistas coinciden en la atención oportuna y la prevención a través de una nutrición completa y balanceada, actividad física regular y dejar los hábitos nocivos. 

Los check-up masculinos deben realizarse según la edad y se recomienda planeaerlos anualmente.

Para hombres de 20 años

En este rango de edad es importante valorar los niveles de colesterol y glucosa para confirmar que son saludables, así como descartar infecciones. En esta edad también debe revisarse la presión arterial al menos una vez cada dos años.

Para hombres de 30 años

Durante esta etapa de la vida, los hombres están a tiempo de prevenir el desarrollo de enfermedades degenerativas al evaluar la función de su corazón, hígado, riñones y pulmones. Se valoran principalmente los niveles de colesterol (desde los 35 y cada 5 años), la glucosa en sangre (cada seis meses o cada año).

Para hombres de 40 años

Los hombres en esta edad deben prevenir el desarrollo de cáncer en cualquiera de sus formas, así como valorar el funcionamiento de su corazón. Se recomienda el electrocardiograma de esfuerzo o ecocardiograma; el examen de antígeno prostático o prueba PSA; la endoscopía gastroesofágica y el examen para detectar cáncer de colon.

Para hombres de 50 años y más

A los 50 años, los hombres comienzan a desarrollar osteoporosis, corren el riesgo de elevar sus niveles de lípidos y endurecer sus arterias. Sin embargo, nunca estará de más que revisen minuciosamente todas las partes de su cuerpo por medio de exámenes como la densitometría ósea; radiografía de tórax (para corazón, pulmones, vasos sanguíneos, vías respiratorias, huesos del torso, columna vertebral); ultrasonido abdominal; resonancia magnética.

Biometría hemática. Evalúa el funcionamiento de las células en la sangre para diagnosticar anemia, enfermedades cardiacas, trastornos inmunitarios, de célula ósea, cáncer, infecciones o reacciones a algunos medicamentos.
Química sanguínea. Analiza elementos en la sangre para determinar el padecimiento de algunas enfermedades:

+ Colesterol, para detectar el posible desarrollo de enfermedades cardiovasculares o dislipidemias.

+ Creatinina, sustancia relacionada a un mal funcionamiento de los riñones.

+ Urea: compuesto que indica la disminución de la función renal y hepática.

+ Triglicéridos, compuestos que constituyen la grasa corporal y que desata enfermedades de las arterias coronarias.

+ Ácido úrico, un producto de desecho que puede ser indicio de enfermedad renal crónica o gota.

+ Glucosa, una forma de azúcar que, en exceso, puede ser el inicio del desarrollo de diabetes.
Examen general de orina: Busca microorganismos infecciosos, sustancias tóxicas, fallas en el funcionamiento renal, en el metabolismo, diabetes, cálculos en el riñón o en la vejiga y trastornos en la sangre.
Prueba de enfermedades infecciosas: Previene o detecta enfermedades de transmisión sexual (ETS) como hepatitis C, sífilis, clamidia, gonorrea y SIDA.
Autoexploración de testículos: Detecta anomalías o protuberancias en los testículos que pudieran dar paso a posibles enfermedades.

Además de una celebración, el Día del Padre es un recordatorio para papás sobre el autocuidado, un acto de amor propio y por sus familias.

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