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Especial Día del Padre

Así puede apoyar papá antes y después de que nazca el bebé

La paternidad va más allá de la fecundación y un hombre puede apoyar a su pareja desde la gestación e involucrarse en la crianza.

Por Nayeli Rueda

Los avances en la ciencia todavía no logran que un hombre pueda concebir y gestar a un bebé. Un hombre tampoco podrá amamantar a un recién nacido. Sin embargo, desde que su hijo está en el vientre materno, un papá puede participar de manera activa en el proceso de gestación y posteriormente involucrarse en la crianza.

Para la doula María Teresa Castañeda, fundadora de Perinatal, los padres necesitan confiar más en sus capacidades. Necesitan permitirse vivir junto a su pareja esta nueva experiencia, y eso se podrá lograr si su pareja confía en ellos y los deja ser parte del desarrollo del embarazo.

Convertirse en padre es un acontecimiento que provoca emoción y esperanza, y al mismo tiempo, miedo y angustia. Los futuros papás pueden estar nerviosos porque observan los cambios físicos y emocionales que está viviendo la mujer, y quieren apoyarla, pero a veces no saben cómo hacerlo.

Por lo general, cuenta Castañeda, educadora prenatal, los futuros papás no expresan sus sentimientos, pero claro que están preocupados por los cambios de vida que les espera, los gastos que implica el nacimiento de un bebé y sus nuevas responsabilidades en la crianza.

Un compromiso desde el embarazo

Desde que el bebé está en el vientre materno, un papá puede comenzar a vincularse con su hijo tocando la pancita de mamá y hablándole al bebé. “Los padres no nacen sabiendo ser padres, pero el embarazo es un proceso de preparación para que se capaciten y aprendan”, explica la educadora prenatal.

El padre no tiene por qué esperar hasta el nacimiento de su hijo para comenzar a crear un vínculo, sino que puede comenzar este proceso desde el embarazo, acompañando y apoyando a la madre desde el inicio de la gestación”, de acuerdo con el artículo Beneficios del acompañamiento a la mujer por parte de su pareja durante el embarazo, el parto y el puerperio en relación con el vínculo paternofilial. Revisión bibliográfica.

En el trabajo de parto y  en el parto, el apoyo de la pareja también será indispensable. En esos momentos algunas mujeres se sienten vulnerables y el acompañamiento de su pareja será primordial para motivarlas y escucharlas. El hombre puede ayudarla a dirigir la respiración, dándole un masaje en la espalda, abrazándola y dándole confianza.

Luego, desde el día uno del nacimiento, el hombre debe estar junto a su mujer. “La presencia de su compañero le dará confianza y seguridad para vivir la experiencia de tener un hijo y enfrentar las exigencias que implica este acontecimiento”, apunta Castañeda.

Cuando un bebé recibe cariño y cuidados de ambos padres, el pequeño se sentirá feliz. Y esta crianza hará que en el futuro haya niños y adultos más saludables. De esta forma se siembra la semilla para una sociedad más sana.

Acompañar en el postparto 

Después del parto, las mujeres tienen que dejar al hombre participar en los cuidados del bebé. Amamantar es muy agotador y puede provocar fatiga si la mujer no descansa. “Sugiero que mientras la mamá no tiene al bebé pegado al pecho, el papá lo cargue y cuide para que su pareja descanse”, comenta Castañeda.

A este acompañamiento, se pueden agregar estas ideas:

  • Darle un masaje.
  • Poner su música favorita.
  • Escucharla.
  • Platicar con ella.

Otras cosas que le tocará hacer al nuevo papá, serán:

  • Sacar el aire al bebé.
  • Preparar los alimentos.
  • Bañar al bebé. 
  • Hacer las compras.
  • Encargarse de la limpieza.
  • Buscar redes de apoyo. Para papá, la llegada de su hijo o hija también es agotador, así que puede pedir a la familia que le ayude con algunas tareas del hogar

“Un papá puede apoyar a su pareja de muchas formas. Para lograr este objetivo, mamá tiene que confiar en él y permitirle que se involucre sin juzgar. Dejarlo que viva la paternidad a su manera”.

María Teresa Castañeda, educadora prenatal
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