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Familia

Educación financiera en familia: más allá de ahorrar

Enseñar los buenos hábitos que seguimos con nuestro bolsillo contribuirá a que, en el futuro, nuestros hijos manejen su dinero de manera inteligente.

Por Nayeli Rueda

Desde que tus hijos son pequeños y tienen la edad suficiente para entender qué es el dinero y para qué sirve, es indispensable que aprendan a ahorrar y a manejarlo correctamente, pues en la vida adulta esto se verá reflejado en sus decisiones y bolsillo.

Aunque los niños todavía no trabajan y obtienen ingresos, observan y tienden a adoptar las actitudes de sus papás. “La manera en que los miembros de la familia manejan el dinero y toman decisiones en conjunto repercute en los pequeños”, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF).

Dar a los hijos una educación financiera les permitirá que tomen buenas decisiones en cuestiones económicas y que, desde temprana edad, tengan las herramientas básicas para administrar su “domingo” y tomar la decisión de ahorrarlo y/o de gastar una parte.

La educación financiera permite a las personas desarrollar las habilidades necesarias para tomar decisiones informadas, evaluar riesgos y oportunidades financieras, y mejorar su bienestar.

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Forjar hábitos financieros desde la infancia

Tener educación financiera hará que cuides y hagas rendir tu dinero, así como usar de manera responsable las tarjetas de crédito y otros servicios financieros. Además, con estas habilidades puedes lograr estabilidad y desarrollo de un patrimonio. Y el mejor momento para aprender estos hábitos es en la infancia.

La Guía familiar de educación financiera, publicada por la Condusef, propone algunos conceptos y consejos prácticos para adquirir las herramientas y aprender a manejar de manera inteligente el dinero. ¡Toma nota! 

  • Presupuestar los gastos de la casa. Un presupuesto es anotar el dinero que tienes y lo que gastas en un periodo. Hacer este comparativo te permitirá saber con cuánto dinero cuentas y a qué destinas cada peso de tus ingresos.
  • Cuando los ingresos son menores que los gastos se suele pedir prestado y endeudarse para poder pagarlos. Hay que explicar a los pequeños que, si eso sucede, será necesario gastar menos o buscar cómo aumentar los ingresos.
  • Si los ingresos son mayores que los gastos, habrá oportunidad para ahorrar o invertir. Fomenta en ellos ese hábito si tienes la posibilidad de hacerlo. 
  • El consumo inteligente tiene que ver con la capacidad de razonar nuestras decisiones antes de comprar. Hay que pensar antes de comprar algo, es decir, reflexionar si realmente nos falta. Junto con ello, hay que comparar precio y calidad.
  • Ahorrar es el hábito de guardar una parte de nuestro ingreso para conseguir una meta o crear un fondo que nos permita enfrentar una emergencia. La constancia y disciplina en el ahorro son indispensables para lograr tus metas.

No enseñes las malas prácticas 

Para evitar que los hijos se endeuden de manera excesiva y no ahorren para el futuro, no fomentes en tu hogar el uso de servicios financieros informales, como las tandas o las solicitudes de crédito o prestamistas, pues según la Condusef, “son con frecuencia desventajosos y con costos elevados”.

Este organismo también señala que los mexicanos no tienen el hábito del ahorro debido a diversos factores, como el bajo ingreso familiar, la falta de administración económica y un nulo presupuesto quincenal o mensual, entre otros, pero fomentar una mayor cultura financiera ayudará a toda la familia a “tomar decisiones responsables y respaldadas en un conocimiento que permita no endeudarse, así como crear y fortalecer un patrimonio”.

Leonor Villalobos y Javier Villalobos, autores del libro Finanzas para niños, aseguran que hay gente que piensa en ahorrar después de cubrir todos sus gastos, pero nunca les sobra nada. Y hay quienes creen que los únicos que pueden ahorrar son los que ganan mucho dinero, pero “eso no es cierto”. Cada quien ahorrará dependiendo de sus ingresos. Destinar el 20 por ciento del ingreso para el ahorro es un porcentaje adecuado.

“Mostrar a los niños lo importante que es ahorrar, trazar con ellos estrategias que les muestren alternativas para comprar lo que desean y, al mismo tiempo, ahorrar para su futuro, es algo que debemos llevar a cabo día con día”, enfatiza Javier Villalobos. ¿Qué estás haciendo tú en casa para que los niños tengan una relación positiva con el dinero?

El hogar sigue siendo el primer y principal entorno en el que adquirimos conocimientos y habilidades que utilizaremos toda la vida.

Guía familiar de educación financiera

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