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Protección solar: necesaria para pieles de todas las edades y tamaños

¡Mucho cuidado con la exposición al sol sin protección! Aprovecha sus bondades pero sin poner en riesgo tu piel y la de tus pequeños.

Por José Ángel Araujo

Desde muy temprano el sol inunda con luz todo alrededor, como si tratara de animar a los más somnolientos, anunciando la llegada de un nuevo día. Con los primeros rayos que calientan el ambiente, empieza el movimiento en la mayoría de las calles, en el interior de las casas y las oficinas.

Al exponernos a la luz de esta estrella (porque eso es el sol), y casi sin saberlo, nuestra salud se beneficia porque:

  • Se activa la producción de la vitamina D, tan importante en la fijación del calcio en los huesos.
  • Aumenta la producción de serotonina, un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar.
  • Incrementa el número de glóbulos blancos o linfocitos T, células encargadas de la primera defensa frente a las infecciones, según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Georgetown.
  • Provoca una vasodilatación de los vasos sanguíneos superficiales y aumenta la circulación de la sangre en la piel, disminuyendo los valores de presión arterial.

La lista de beneficios continúa, pero para disfrutar del sol sanamente y aprovechar todas sus bondades, es importante recordar las preocupaciones de diversos organismos de salud ante los daños que derivan de una exposición prolongada al sol, principalmente sin ninguna protección.

“Si bien la protección contra la exposición excesiva a las radiaciones ultravioleta es la preocupación principal desde el punto de vista de la salud, estas radiaciones, en pequeña cantidad, son esenciales para la buena salud porque intervienen en la producción de la vitamina D por el organismo.”

Organización Panamericana de la Salud

Baños de sol con protección

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y el que más expuesto queda a las inclemencias climatológicas. Es en la primavera y el verano cuando los daños pueden ser mayores, pues los días son más largos, además es cuando tenemos las vacaciones de Semana Santa y verano. Según un estudio de Kantar TNS para Google, los mexicanos buscan principalmente playas como destinos para vacacionar.

Sin importar el destino o la actividad a realizar, ante la exposición solar es necesario utilizar protección. De no hacerlo, el Instituto Mexicano del Seguro Social señala que pueden desarrollarse algunas complicaciones como fotoenvejecimiento (deterioro prematuro de la piel), lentigos solares (manchas color café oscuro), quemaduras, aparición de manchas blancas en el cuerpo, melasma (también conocido como paño), alergias y queratosis actínicas (lesiones premalignas).

La Organización Mundial de la Salud también ha alertado sobre cáncer de piel: cada año se diagnostican dos millones de casos nuevos de esta enfermedad.

Hábitos saludables desde niños

Hay tantos mitos como malos hábitos en el cuidado de la piel, pero especialmente cuando se trata de los menores. Las niñas y niños, sobre todo los menores de tres años, tienen una piel inmadura en vías de desarrollar todo su potencial defensivo frente a circunstancias externas como la luz solar.

Por ello, “es aconsejable tomar especiales medidas de protección para evitar quemaduras solares o alteraciones en la pigmentación (manchas o lunares) que, junto con las picaduras (insectos, medusas), son las consultas médicas con niños más habituales en verano”, señala el dermatólogo Jorge Garza Gómez, con práctica privada en Monterrey, Nuevo León.

Es importante mencionar que la exposición solar que tenemos durante nuestra vida es acumulativo. “El daño molecular que tenemos en cada sobreexposición se queda ‘grabado’ en los genes. Al avanzar en nuestra vida, nuestra piel ya no puede compensar el daño y empieza a mancharse y a arrugarse”.

El doctor Garza indica que aproximadamente el 70% del daño acumulativo de la luz ultravioleta lo adquirimos antes de los 18 años. “Antes de esta edad nos la pasamos en el parque, albercas o en el patio de la escuela. Por eso es muy importante inculcar una cultura de fotoprotección en los niños y niñas”. La fotomemoria es ese daño que no se hará evidente hasta la vida adulta.

Buenos consejos

Para limitar los daños en la piel, el doctor Alejandro García Vargas, dermatólogo pediatra y secretario de la Fundación Mexicana para la Dermatología emite las siguientes recomendaciones:

  • Evitar la exposición solar entre las 10 am y 4 pm.
  • Aplicar en tu piel y en la de tus hijos filtro o pantalla solar en todas las zonas de la piel expuestas, por lo menos media hora antes de salir. No importa si es en gel, spray, loción, crema, utiliza el que más le guste a tus hijos pero que proteja de rayos UVA y UVB.
  • Usar factor de protección solar (FPS) del número 30, como mínimo.
  • No exponer al sol a niños menores de tres años. De hacerlo, aplicar bloqueador (la playa no es un destino recomendable si tienes hijos pequeños).
  • Reaplicar cada cuatro horas, incluso si permanecen en interiores.
  • Utilizar ropa de un material natural –como algodón– que cubra la mayor parte de la piel expuesta.

Usar lentes con protección UV, sombreros de ala ancha y sombrillas.

Adicionalmente, el dermatólogo recomienda, después de la exposición solar:

  • Hidratar la piel con el producto de uso común o una crema post solar en la piel.
  • Tomar agua. La exposición prolongada al sol hace que perdamos más rápido el vital líquido, lo que puede ocasionar deshidratación severa.
  • Acudir con un dermatólogo si se presenta alguna quemadura solar. No se deben utilizar remedios caseros ni automedicarse.

Si notas en tu piel o la de tus hijos la aparición de nuevos lunares o que estos cambian de características es importante acudir a una revisión con el especialista.

Los signos de alarma son: que un lunar crezca asimétrico, con bordes irregulares, con color heterogéneo, con diámetro mayor de 6 mm y que experimente cambios, como sangrar sin cicatrizar.

“La fotoprotección cumple la función justamente de proteger y preservar la función de la piel contra los daños del sol. No obstante, el uso de protectores solares es una práctica poco frecuente en México, pues solamente 1 de cada diez mexicanos lo emplean diariamente, y el 70 por ciento son mujeres”.

Dermatóloga Linda García Hidalgo, miembro de la Fundación Mexicana para la Dermatología.

Te recomendamos: Estos son los cuidados esenciales para la piel de niños y niñas.

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